La Buena Suerte de Fernando Trias y Alex Rovira | Reseña

La Buena Suerte (Claves de la prosperidad) es otra de las obras de Fernando Trías de Bes, esta vez escrito junto a Alex Rovira. Con forma de cuento para niños, pero con un transfondo inmenso y lleno de reflexiones.

Ficha técnica de La Buena Suerte

Número de páginas: 128

Autor: Fernando Trias de Bes y Alex Rovira

Género: Empresa, estrategia, crecimiento personal, autoayuda

Editorial: Empresa activa

Colección: Narrativa Empresarial

Idioma: Castellano

ISBN-10: 8495787555

ISBN-13: 978-8495787552

Fecha de primera publicación: 2004

Sinopsis

«Reunidos todos los caballeros, Merlín les propuso un nuevo reto: encontrar en un rincón del Bosque Encantado un Trébol Mágico de cuatro hojas que nacería en siete noches, un trébol capaz de conceder suerte ilimitada a su descubridor. Todos rechazaron un desafío que presumían imposible.. todos excepto Sid y Nott, que aceptaron enfrentarse al reto. Y en la ardua búsqueda, ambos descubrirían la gran diferencia entre esperar que llegue la suerte o crear tu propia Buena Suerte.»

La Buena Suerte: Análisis y reseña

Superficialmente parece un cuento simple, el típico de caballeros, el mago Merlín y un Bosque Encantado. En esencia es muchísimo más, es un gran libro en el que caben conocimientos aplicables a cualquier ámbito de la vida, relaciones, empresas, inspiración, éxito…

Pertenece al género de la narrativa empresarial, aunque tiene un gran trasfondo de libro de autoayuda, por lo que encaja perfectamente en las dos categorías.

Un breve resumen

Por casualidad, dos amigos de la infancia, Víctor y David, se encuentran 54 años más tarde, cuando pasan de la sesentena. Víctor parece feliz y tranquilo, sin embargo, David, está triste, dice que la suerte no le ha sonreído en su vida.

Para animar a su antiguo amigo, Víctor decide contarle un cuento, el de los caballeros Sid y Nott. Merlín les cuenta que dentro de 7 noches nacerá un Trébol mágico que otorgará suerte ilimitada en todo lo que puedan imaginar, amor, riquezas, salud…

Ambos parten en busca de ese Trébol mágico, y, tras encontrarse a diferentes personajes, los dos averiguarán cuál es la diferencia entre esperar a que te llegue la suerte y crear tu propia Buena suerte.

Análisis

A lo largo de la narración, los autores nos intentan enseñar las complicaciones con las que nos podemos encontrar en el camino de un propósito o una meta, sea la que sea.

Los personajes del cuento van encontrándose con diferentes habitantes del bosque, y los dos caballeros protagonistas actúan de formas totalmente opuestas, el caballero negro se obstaculiza a sí mismo con su actitud y sus pensamientos tóxicos, y el caballero blanco, lo contrario, pese a los obstáculos, va poco a poco creando circunstancias favorables para alcanzar el éxito, que es encontrar el Trébol Mágico.

El Gnomo, Príncipe de la Tierra

«Nunca han nacido tréboles en el Bosque Encantado. Es imposible que el trébol nazca aquí, te han engañado.»

Representa a personas que, sin desearnos mal ni engañarnos, nos desmotivan. El Gnomo cree realmente que no pueden nacer tréboles en ese bosque, pero es nuestra decisión el desistir o crear un terreno favorable para que sí lo hagan.

La Dama del Lago

«Los tréboles necesitan mucha agua. Precisan un arrroyo que se la proporcione continuamente. Jamás encontrarás un trébol en este bosque.»

La Dama del Lago es la encarnación de quien puede ayudarnos pero por sus propios problemas no puede hacerlo. A su vez, está en nuestra mano solucionárselo, pero en la sociedad actual, no estamos acostumbrados a ayudarnos entre nosotros, ni siquiera si el resultado es positivo para ambos.

La Secuoya, Reina de los Árboles

«Nadie jamás ha podado nuestras ramas. Por eso no hay luz en el bosque, sus habitantes son muy vagos. Siempre dejan sus obligaciones para mañana. Si dedicas un poco de tiempo, obtendrás luz y sombra por igual bajo cualquier árbol.»

Por un lado, este la Secuoya nos enseña la paciencia de saber escuchar, y por el otro, a no dejar las cosas para mañana, o puede que la Buena Suerte nunca llegue. Está ligado al siguiente personaje, a la Madre de las Piedras, al cual no hubiese conocido de no tener tiempo de sobra, si no hubiese realizado el trabajo ese mismo día.

Ston, la Madre de las Piedras

«… donde haya piedras no pueden crecer los tréboles de cuatro hojas.»

Esta criatura nos enseña a que, incluso con todas las tareas hechas y el trabajo realizado, un simple detalle puede hacer que la Buena Suerte nunca llegue. Es importante estar despierto para analizar circunstancias aparentemente innecesarias pero imprescindibles.

La bruja Morgana y el búho

«Sé dónde nacerá el Trébol Mágico de cuatro hojas.»

Representan a los vendedores de suerte. Gente que, mediante engaños y falsas promesas, acaban frustrando nuestras circunstancias favorables, ya sea por rencor o por ambición. Mediante ellos se aprende a no confiar en quienes vendan una suerte rápida y sin esfuerzo.

El viento, Señor del Destino y de la Suerte

«La Buena Suerte que llevo conmigo está siempre ahí. El problema es que casi todo el mundo cree que no es necesario hacer nada.»

Es el personaje con la moraleja más arrolladora de todas, si cualquiera de los caballeros hubiese cultivado sus circunstancias, habría creado Tréboles Mágicos ilimitados. El éxito siempre está ahí, año tras año, pero sólo es capaz de germinar en quienes han puesto empeño en que ocurra.

Nott, el Caballero Negro

El No, el caballero negativo. Representa a una persona desconfiada, no necesariamente vaga pero sí obsesionada en encontrar la suerte de una forma fácil, porque se la merece, cuando realmente no hace nada para construir las circunstancias favorables. Se desanima, se queja constantemente y se le engaña con facilidad. Cree en el azar y por ello, crear circunstancias le resulta absurdo.

Sid, el Caballero Blanco

El Sí, el caballero positivo. Es la figura del tesón, el esfuerzo, la buena fe y la paciencia. A lo largo de la obra, se dedica a crear sus propias circunstancias y a visualizar su éxito, poniendo un gran empeño en crear las condiciones para que nazca el Trébol Mágico, por ello el azar no le preocupa, ni se deja engañar fácilmente, cree en su propia empresa.

El resto de caballeros

Pese a aparecer sólo al principio, representan a una inmensa mayoría de personas que deciden no granjearse su propio éxito y que ante la mínima dificultad (o incluso antes de que realmente aparezca), abandonan su búsqueda.

¿Recomendado? ¿a quién?

No se por qué extraña razón, cuando empecé a leerlo, desde la primera página, sabía que este libro me iba a encantar y a emocionar. No sabría explicarlo, pero así fue.

Totalmente recomendadísimo. Niños o mayores, da igual. Es una historia preciosa, fácil de leer al estar en formato cuento, y con grandes moralejas detrás. Muy motivadora, sobre todo para personas en las que la vida les esté yendo mal o que estén abatidos y piensen que no están teniendo suerte, esa suerte con minúsculas, no la que cuenta, la Buena Suerte.

Además, todo puede aplicarse directamente a un transfondo empresarial o de emprendimiento, lo que lo hace aún más interesante.

Algunas frases interesantes

Este libro está repleto de ellas, además el capítulo final es un recopilatorio de grandes figuras de la humanidad y sus reflexiones sobre la suerte. Aun así, a lo largo de la obra, hay algunas que me gustaría destacar, al ser la esencia de los conocimientos que transmite el libro.

«La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti. La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.»

«Muchos son los que quieren tener Buena Suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.»

«Si ahora no tienes Buena Suerte tal vez sea porque las circunstancias son la de siempre. Para que la Buena Suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias.»

«Preparar circunstancias para la buena suerte no significa buscar sólo el propio beneficio. Crear circunstancias para que otros ganen atrae a la Buena Suerte.»

«Si dejas para mañana la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue. Crear circunstancias requiere dar un primer paso… ¡Dalo hoy!»

Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la Buena Suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias…, pero ¡imprescindibles!»

«A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo. A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.»

«Nadie puede vender suerte. La Buena Suerte no se vende. Desconfía de los vendedores de suerte.»

«Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones. Para que la Buena Suerte llegue, confía.»

«Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡siempre está ahí!»

«Crear Buena Suerte únicamente consiste en… ¡crear circunstancias!»

«El cuento de la Buena Suerte… no está en tus manos por casualidad.»

¿Te has leído el libro de La Buena Suerte? Cuéntame tu opinión y qué has sacado en claro.